El cuidado de las aves no solo debe satisfacer las necesidades de la población, también deberá ser ajustado para aprovechar plenamente el potencial de la raza. es importante que el productor considere la importancia de la calidad de agua para un buen desarrollo.

La calidad de agua es esencial para una óptima salud y desarrollo de los polluelos y mantenimiento de las instalaciones de abastecimiento de agua, no importando la ubicación o tamaño de la explotación. El agua que reciben las aves suele contener cantidades excesivas de diversos minerales o estar contaminadas de bacterias. Aunque el agua apta para el consumo humano también lo es para el ave, la que provienen de pozos, depósitos abiertos o abastecimientos públicos de mala calidad, puede causar problemas en la salud de estas.

Es esencial realizar pruebas de agua para verificar el nivel de sales. Se deben tomar muestras de agua para analizar la posible contaminación bacteriana de la fuente de origen. Otro punto crítico que debe conocer el productor es la temperatura del agua ya que si el agua está demasiado fría o caliente se reducirá el consumo y, con ello el crecimiento y producción de las aves. En un clima caluroso una buena práctica es vaciar las líneas de bebederos a intervalos regulares para asegurarse que el agua esté lo más fría posible.