A edades más jovenes los pollos de engorde alcanzan su peso de mercado y su primera semana de edad representa un incremento, proporcionalmente, de su vida. El consumo temprano de alimento es vital para el máximo crecimiento intestinal, que puede llegar a ser entre 3 a 5 veces más rápido que el resto del cuerpo.

Identificar las necesidades del pollito en esta fase de crecimiento es esencial para que el animal pueda reflejar su máximo potencial genético. Estudios han demostrado que el acceso inmediato al alimento es vinculado con niveles más altos de actividad enzimática intestinal y un aumento en el peso intestinal comparado a pollitos sin acceso a alimento por 48 horas. En los pollitos sin acceso a alimento, hay un inicio en el desarrollo intestinal, pero el desarrollo intestinal es limitado.

Muchos estudios han detallado la importancia del consumo de alimento en los primeros días para maximizar el rendimiento de pechuga. Los pollitos sin acceso a alimento en las primeras 48 horas pueden alcanzar a los pollitos que se han alimentado en peso, pero el rendimiento de pechuga se reduce permanentemente.