Considerando que el almacenamiento inicie desde que la gallina pone el huevo en el nido hasta que este huevo o embrión es colocado en la incubadora. Los huevos fértiles necesitan de cambios antes de ser incubado para obtener buenos resultados de nacimiento y una buena calidad de los polluelos, por lo que se recomienda que los huevos se almacenen de 1 a 2 días antes de incubarse. Esto permite que el dióxido de carbono salga del huevo y aumente el pH de la albúmina de 7.6 (al momento en que el huevo es puesto) a un pH de 8.8 - 9.3. El pH de la yema permanece virtualmente constante a alrededor de pH 6.5, de tal manera que el embrión, situado en la yema, se ve expuesto al gradiente de pH. Esto optimiza el desarrollo temprano del embrión.

Daños mecánicos: Daños mecánicos se refiere al daño que los huevos pueden sufrir durante el traslado y puesta en las incubadoras. El embrión está situado en la parte superior de la yema y está rodeado de tejidos que tienen el propósito de protegerlo de daños mecánicos. La yema se encuentra cerca de la superficie superior del huevo lo que la aproxima a la membrana interior de la cáscara. La primera línea de defensa contra daños mecánicos son el albumen y la membrana perivitelina los cuales rodean a los tejidos del embrión. Deshidratación: La deshidratación del embrión puede darse debido a que el huevo inicia a perder vapor de agua inmediatamente luegos de la postura. A medida que el período de almacenamiento se extiende, la capa de albumen que rodea la yema empieza a cambiar en composición debido a la pérdida de vapor de agua y cambios en la acidez debido a la pérdida de CO2. Entonces, la capa de albumen alrededor de la yema pierde su consistencia y se pone más delgada. Recomendaciones para reducir perdidas de nacimiento durante el almacenamiento de los huevos

Punta hacia arriba: El almacenamiento de los huevos con la punta hacia arriba nos asegura que siempre habrá una capa de albumen sobre la yema previniendo el contacto del embrión con la membrana interna del cascarón, aquella que forma la cámara de aire. Esta práctica se recomienda para huevos que se van almacenar por más de 10 días. El volteo: El volteo de los huevos en un ángulo de 45°, el mismo que se tiene en las incubadoras, por 3 a 4 veces al día, permite al embrión estar expuesto dentro del huevo a un ambiente fresco. Esto se logra por que el embrión es movido de su posición por efecto del volteo, a diferencia de permanencia inmóvil, en donde el embrión estaría expuesto a condiciones adversas (cambios químicos desfavorables ya expuestos previamente) por estar siempre en una misma posición. Las salidas de aire acondicionado no deben estar obstruidas, pues se genera una desuniformidad en la temperatura dentro del almacén de huevos. La colocación de ventiladores de techo con el sentido de giro invertido es de gran utilidad para uniformizar la temperatura del almacén de los huevos. El aire de moverse suavemente de abajo hacia arriba.